
El conjunto bermellón va en serio
El Mallorca hunde al Valladolid
MALLORCA 3 VALLADOLID 0
Partidazo del equipo bermellón ante un Valladolid que sigue mostrando sus vergüenzas defensivas. El partido comenzó de perlas para los locales, gracias al tempranero tanto de Nunes. Tras una falta lejana sin aparente peligro botada por Julio Álvarez, la defensa pucelana no consigue despejar el balón, y tras un barullo en el área, el portugués remata a bocajarro al fondo de las mallas. Era el 1-0 en el minuto 3. A partir del primer gol, los mallorquinistas se hicieron con el control total del choque, ejerciendo un fútbol fluido en el centro del campo gracias al trabajo de Mario Suárez, Borja Valero y Juilo Álvarez. Víctor gozó de varias ocasiones para coneguir el segundo tanto, pero no estuvo afortunado de cara a gol. Llegaba el descanso con el 1-0 y la sensación de que el Mallorca podía haberse ido a los vestuarios con una renta mucho mayor.
La bronca de Mendilibar al descanso no surtió el efecto deseado, y sus pupilos continuaron sin jugar a nada en la segunda mitad. El Mallorca seguía teniendo el control del esférico y disponiendo de las mejores ocasiones. Tras un par de intentos de Víctor con paradón incluido del meta visitante Jacobo, llegaba el merecido segundo tanto bermellón. Tras un magistral pase al hueco de Mario Súarez en el minuto 59, ‘Liejo’ Aduriz se plantaba solo ante Jacobo y conseguía batirle en el mano a mano con un disparo raso por bajo. El Valladolid dio las primeras señales de vida en el partido en el minuto 61, cuando un fallo de Aoute dejó el balón franco a Marquitos, pero su disparo lo rechazó bajo palos Nunes. En la contra siguiente, Borja Valero hacía el tercer y definitivo tanto. Con el 3-0 el Mallorca se dedicó a disfrutar de la fiesta y durmió el partido con toques efectivos en el centro del campo.
Los de Manzano siguén con su racha triunfal en esta Liga 09/10, mientras que el Valladolid debe buscar soluciones con urgencia en defensa si no quiere hundirse más en la tabla.
El Almería salva un punto sobre la bocina
ALMERÍA 2 RACING 2
El Almería ha conseguido el empate definitivo a última hora, consiguiendo sacar un punto en un partido que tenía perdido. El encuentro tuvo dos partes bien diferenciadas. En la primera, el conjunto que dirige Hugo Sánchez gozó del control del esférico y de las mejores ocasiones. Fruto del intenso dominio y del mejor juego, llegaría el tanto de Crusat en el minuto 17, tras culminar una bonita jugada del ataque almeriense, iniciada por Piatti que abrió el balón a banda, para que Soriano pusiera el centro y Crusat la enchufara para dentro. Los rojiblancos pudieron irse al descanso con una ventaja mayor, gracias a las ocasiones que fabricaron el tridente mágico formado por Kalu Uche, Piatti y Crusat, sin embargo la mala puntería evitó el segundo tanto.
En la segunda mitad, los de Mandía reaccionaron y consiguieron robarle el balón a los almerienses. Fruto de esta clara mejora, llegaría el tanto de Tchite en el minuto 59. Un excelente pase cruzado de Óscar Serrano, era controlado por el delantero congoleño, batiendo con tranqulidad a Diego Alves en el mano a mano. Con el empate a 1 en el marcador, el Racing se vino arriba y consiguió adelantarse en el minuto 71, gracias a un afortunado gol de Lacen, cuyo disparo desde fuera del área tocaba en Chico y despitaba a Alves. Era el 1-2, justo premio para la mejoría del Racing en este segundo periodo. El Almería no conseguía levantarse después del mazazo del 2ª gol, y el Racing no pasaba apuros defensivos. Incluso pudo matar el partido el conjunto dirigido por Mandía en una contra culminada con un disparo seco y ajustado de Serrano, que Alves mandó a corner en una gran estirada. Los de Hugo Sánchez parecían muertos, pero la entrada de David Rodríguez les resucitó. El delantero madrileño tuvo el gol en sus botas en el minuto 87, pero perdonó. El que no perdonaría sería Kalu Uche, que consiguió el empare un par de minutos más tarde, en el 89, al rematar con la fuerza de un bufalo un corner lanzado por Corona.
Aún pudo el conjunto local conseguir los tres puntos en el tiempo de descuento, pero Toño hizo de ángel de la guarda cántabro, salvando a su equipo con un paradón a remate de cabeza de nuevo de Kalu Uche. El pitido final era salvador para un Racing que se hundió en los últimos minutos, tirando por la borda el buen trabajo realizado durante la mayor parte de la segunda mitad. Los almerienses, que fueron mejor en el primer periodo, siguen sumando puntos y dejando buenas sensaciones en su juego.
El Osasuna se estrena en el Reyno de Navarra
OSASUNA 1 SPORTING 0
Victoria justa de Osasuna ante el Sporting. Tras una primera mitad donde los hombres de Camacho gozaron del control del partido y de las mejores ocasiones, una mano absurda del defensa visitante Sastre, facilitava el triunfo de los navarros. El conjunto de Manolo Preciado notó en exceso las rotaciones que efectuó el técnico cantabro en su once titular. Sin la ‘nécora de Pontevedra’ Diego Castro, ni Miguel de las Cuevas en el campo, el ataque de los gijoneses careció de profundidad. Osasuna no pasó apuros defensivos y a base de empuje y raza, conseguía crear las primeras ocasiones en el partido. Sin embargo, la mala puntería de los delanteros pamplonicas, personalizada en el ‘Rifle’ Pandiani -esta tarde ha tenido la pólvora mojada-, impidieron a los rojillos irse con ventaja al descanso.
El segundo tiempo no varió la tónica del primero. Osasuna seguía empujando y embotellando a un Sporting, que seguía sin dar señales de vida por el área de Ricardo. El buen hacer pamplonica, tendría su justa recompensa en el minuto 10 de esta segunda mitad. Una mano absurda de Sastre dentro del área propia, fue señalada como penalti. El iraní Nekounam batía con tranquilidad a Juan Pablo y ponía el 1-0 en el luminoso. Intentó reaccionar el Sporting con la salida de De las Cuevas y Diego Castro, pero el excelenete trabajo de presión defensiva de Osasuna, impidió a los de Preciado gozar de ocasiones claras de gol.
En el último tercio del encuentro, los navarros durmieron el choque con faltas tácticas y fútbol de toque en el centro del campo. El partido moría y la victoria del Osasuna suponía su estreno en el Reyno de Navarra. La inocencia ofensiva de los visitantes, unido al regalito de Sastre, brindaron en bandeja de plata el triunfo a un Osasuna que se instala en la zona tranquila de la clasificación.




