Aleksandr Ryazantsev descorchó nada más comenzar el encuentro la botella de champagne que se bebieron los rusos del Rubin Kazan tras derrotar al todopoderoso Barça en su estadio. Además marcó el gol de la jornada con este soberbio pepinazo.
Aleksandr Ryazantsev descorchó nada más comenzar el encuentro la botella de champagne que se bebieron los rusos del Rubin Kazan tras derrotar al todopoderoso Barça en su estadio. Además marcó el gol de la jornada con este soberbio pepinazo.