Dos de dos en los pronósticos que hicimos para los partidos de la Premier League.
Se jugaban dos derbys en Londres, fundamentales para que el año termine de una forma u otra. El Chelsea ganó en Stamford Bridge, no sin ciertos apuros, al Fulham (2-1) y afianzó su liderato. En White Hart Lane, el Tottenham demostró su condición de favorito a jugar la Champions League la próxima temporada y se llevó el triunfo ante el West Ham (2-0), en el clásico del Este de Londres.
En el derby del sur de Londres, el Chelsea ha ampliado la ventaja en la parte alta de la clasificación al ganar al Fulham (2-1), en un partido que se había puesto cuesta arriba para los de Ancelotti. El Fulham de Roy Hodgson se adelantó en el marcador gracias a un tanto del húngaro Zoltan Gera para el Fulham en el minuto 4, tras un error de John Terry, lo que descolocó a los locales. Posteriormente, el Chelsea remontó el partido en los minutos mágicos, 73 y 75, gracias a un cabezazo de Drogba y un gole en propia puerta del joven central Chris Smalling, que le metió dentro de la manera más tonta.
En el este de Londres, el West Ham no pudo romper la maldición de diez años sin ganar en White Hart Lane y sucumbió de nuevo ante el Tottenham del hijo pródigo de los Hammers, Harry Redknapp. Luka Modric abrió el marcador para los Spurs tras iniciar desde su propio campo una jugada, después que Lennon rompiese a la zaga del West Ham con su endiablada velocidad, para que el croata marcase el primero a placer. El segundo fue obra de Jermain Defoe, tras rechazar Green el primer disparo del que fuera jugador de los Hammers.




